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Cuando la soledad y la afición acongojan el corazón de alguna alma
apesadumbrada que trata de olvidar su dolor con el alcohol, entonces
aparece el acompañante idóneo que no se separa de él hasta lograr
aliviar su dolor y su pena con una muerte repentina.
Este espíritu protector, mejor conocido como el cadejo, que se
presenta como “un perro negro con casquito de cabra, ojos y aliento
de fuego”. El personaje que persigue y protege a los bolos. El
cadejo gris cuida a los niños solos y el cadejo blanco es el
protector de las mujeres solas, abandonadas y viudas.
Se dice que este ser maligno acompaña “a los bolos”, pero si llega a
lamerles la boca, los sigue por nueve días y no los deja en paz
hasta que se mueren. Entonces se, lleva su alma.
Cada vez que veas un perro negro detrás de un hombre no te
confundas, podría ser el cadejo. |